- Máquina electrostática de Wimshurst -
Publicado: Jue Oct 09, 2025 5:42 pm
- INDICE de temas -
Máquina electrostática de Wimshurst -3-
- La base de madera contrachapada, los soportes de los ejes y los cojinetes de fricción -
La base será de tablero de haya contrachapada, de 30 x 22 cm. con un grosor de 2 cm, más que suficiente para dar consistencia al conjunto y añadir algo de peso a la máquina, ya que es importante que al darle a la manivela para hacer girar los discos, la Wimshurst no se nos mueva ni salte sobre la mesa.
Lo siguiente serán los dos brazos-soportes verticales del mismo tablero pero de sólo 1,2 cm de grosor, con 24 cm. de altura y forma trapezoidal de 6 cm. en la base y 3 en el tope. Estos brazos serán los que sujeten los dos ejes, el inferior de la manivela y las poleas grandes, y el superior de los discos sectorizados con sus poleas pequeñas.
La siguiente imagen muestra estos dos brazos-soporte a los que he añadido un refuerzo en la base para aumentar la estabilidad. Aquí los tengo apuntalados el uno contra el otro y colocados entre dos escuadras mientras se seca el pegamento Araldit, para que se mantenga la verticalidad y no me encuentre luego sorpresas en el momento de montarlos.
Los dos brazos-soporte verticales apuntalados entre escuadras mientras endurece el Araldit que fija los refuerzos de la base

Seguidamente he confeccionado los cojinetes de latón que soportarán el eje inferior, hechos a partir de unos tapones de ferretería que se utilizan en algunos muebles para esconder las cabezas de los tornillos. En las siguientes imágenes se ve el momento de aumentar el diámetro interno de 4 a 6 mm. con una broca y un taladro manual, mientras que el exterior lo he disminuido de 12 a 10 mm. Para esto último lo he montado en el cabezal de un taladro fijo al banco de trabajo y he ido rebajando con una lima plana hasta hasta el punto deseado.
Aumentando de 4 a 6 mm. el agujero central del futuro cojinete, y rebajando el diámetro exterior con una lima y un taladro fijo


En un rato acabo cinco cojinetes, aunque de momento sólo utilizaré tres de ellos en el eje inferior, que es el único que gira. Los dos restantes sería para montarlos en el centro de los discos principales, pero solamente si fueran necesarios por tener demasiado juego respecto al eje.
Cinco cojinetes de latón fabricados a partir de elementos de ferretería

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- Construcción de las poleas y la manivela -
Los siguientes elementos en mi lista de construcción son las poleas de material plástico, las grandes del eje inferior, que han de girar solidarias al eje de la manivela, y las pequeñas del eje superior, que giran locas en su eje pero que estarán unidas por tornillos a los discos principales de la máquina, y por tanto también los obligan a girar.
Las dos poleas grandes las he fabricado a partir de dos ruedas de Nylon de 10 cm de diámetro por 3,5 de anchura, utilizadas normalmente en las carretillas de transporte. Con ciertas dificultades las he montado en el torno y con una herramienta de corte muy plano especialmente hecha para este material he ido retirando el grosor sobrante, especialmente de la banda exterior. Para la acanaladura de la periferia he utilizado otra herramienta con la punta de corte en forma semicircular, de 5 mm. de anchura y 5 mm. de profundidad, creando por tanto una guía suficiente para correas de 4 ó 5 mm de sección, aunque aún no sé de que material la construiré.
Construcción de las poleas grandes a partir de ruedas de carretilla


El resultado no ha sido del todo malo para mi limitada habilidad con el torno, que sólo manejo de vez en cuando. La polea mantiene prácticamente su diámetro externo de 10 cm. pero ha reducido su anchura a 9 mm, dejando una pequeña ala de 2 mm de grosor a cada lado de la acanaladura. Los agujeros del eje de momento no los he tocado pero son de 10 mm, cuando el eje de latón es de 6, y por lo tanto voy a tener que introducirle un casquillo para adaptarlo.
Las dos poleas pequeñas superiores las he torneado a partir de barra de Delrin de 3,5 cm. de diámetro. La canal es la misma que las poleas grandes, y midiendo la relación de diámetros internos me da un valor de 3,6, es decir que para cada vuelta que dé la manivela, los discos superiores darán algo más de tres y media.
Las poleas grandes de nylon casi acabadas, con su anchura reducida a 9 mm. A la derecha las mismas poleas y las dos pequeñas de delrin


Estoy pensando que de momento no pondré cojinetes en las poleas pequeñas (que recordemos son las que hacen girar los discos), sino que me limitaré a engrasar el eje. Por este motivo, el agujero central lo he taladrado directamente en 6 mm, es decir del mismo diámetro que la varilla de latón que utilizaré como eje superior. En caso de que en el futuro note que hay desgaste, siempre puedo añadir un cojinete de fricción o incluso de bolas si fuera necesario.
Bueno... siguiendo con la cosa, he fijado los discos a las poleas superiores con tres pequeños tornillos avellanados. También he acabado los casquillos de las poleas inferiores, que van sujetas al eje de la manivela (aún no construida), mediante dos tornillos cada una.
Las poleas inferiores, con sus casquillos ya incrustados, montadas provisionalmente en su eje

Con la manivela tuve algunos problemas, ya que intenté doblar el eje inferior en forma de doble "L" invertida para conseguir la forma adecuada y que la manivela y eje fueran una sola pieza, pero cuando el ángulo de la varilla de latón superó los 50º, se rompió de forma brusca. Por este motivo construí la manivela separada, con un casquillo de latón que se atornilla al eje principal, y donde soldé la parte de la varilla que se me había roto. Con el torno y barra de PVC hice también el mango de la manivela que gira loca respecto a la varilla, y que es mantenida en su sitio por una pequeña tuerca atornillada a la cabeza de ésta.
La manivela de latón con el mando torneado de PVC

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- Las correas de arrastre -
Las correas de arrastre suelen ser también un problema en este tipo de máquinas, puesto que raramente se encuentra algo ya hecho que por medida, grosor y resistencia pueda servir. La correas de tocadiscos o de antiguos magnetófonos o son muy cortas o excesivamente delgadas, y las correas de máquina de coser son por lo general demasiado gruesas y rígidas para utilizarse en poleas de este tamaño.
En la máquina de mi amigo Juan, por ejemplo, la correa inicial duró apenas seis meses antes de agrietarse y comenzar a patinar, y al no encontrar nada adecuado acabó cortando un trozo de cuero, de forma bastante irregular, que va bien pero después de algún tiempo también amenaza con romperse.
Un compañero de un foro de radio antigua me comunicó que me enviaba un par de metros de junta redonda de caucho de 3 mm, de las utilizadas para fabricar juntas para motores, pero mientras estaba esperando recibir su amable regalo pensé en alguna manera de salir del paso.
Para ello utilicé cordoncillo de nylon blanco del tipo que venden en ferreterías para usos varios, calculé aproximadamente la longitud de las correas y añadí un poco más, entonces entorché tres hilos de esta longitud para conseguir un grosor alrededor de 4 mm.
Las correas las construí entorchando tres hilos de nylon de uso general, consiguiendo un grosor medio de 4 mm.


Después uní los tres hilos con el soldador y en un principio soldé también ambos extremos para cerrar la correa, pero el resultado fue un trozo demasiado rígido que no duró muchas vueltas sin romperse. Por este motivo reduje al máximo la parte rígida de las cabezas y simplemente las uní con bastantes vueltas de hilo de coser, tomando la precaución de anudar cada pasada en cada extremo, me manera que si un hilo se rompe no afectará a los demás.
Las poleas grandes de nylon casi acabadas, con su anchura reducida a 9 mm. A la derecha las mismas poleas y las dos pequeñas de delrin


En un principio intenté además ajustar la longitud de las correas para que una vez montadas no estuvieran ni muy tensas ni demasiado flojas. Pero el punto correcto es muy difícil de conseguir con algo que casi no se estira ante la tensión mecánica. La solución que encontré fue curiosa, un sistema de ajustar la longitud sin tener que cortar ni añadir ningún trozo y que expongo a continuación:
1) Primeramente debemos procurar que la correa tenga una longitud adecuada a la distancia entre las dos poleas y a la suma de sus semidiámetros, teniendo siempre en cuenta que las dos correas no van montadas de la misma forma, ya que al tener que girar los discos en sentido contrario, una tendrá forma de una "0" y la otra de "8". Siendo interesante en ambos casos que sea un poco mayor que la medida necesaria.
2) Las correas se cierran mediante cosido de sus extremos y se montan en las poleas, donde normalmente comprobaremos la holgura y la tendencia que tengan a patinar.
3) Con mucho cuidado calentamos una parte con un mechero, y a los pocos segundos observaremos como las fibras se contraen unos cuantos milímetros, absorbiendo la holgura total de la correa.
4) Cuando la holgura ya no sea observable, se desmonta de una polea y con el mechero se calienta un poco más, dando un pequeño toque de tensión adicional que normalmente nos bastará para que al montarla de nuevo funcione de maravilla.
5) Si nos hemos pasado y la tensión es excesiva, también calentaremos una porción pero con la correa montada, con lo cual este trozo va a estirarse levemente hasta una nueva medida que se mantendrá cuando la zona se enfríe.
En estas operaciones de "calentamiento" debemos tener la precaución de no fundir ni cortar las fibras, ni insistir siempre en el mismo punto, puesto que de forma inevitable la zona más afectada va a perder flexibilidad y por tanto cuando la máquina esté funcionando afectará a la regularidad del giro. Este método empírico puede parecer complejo, pero realmente no lo es. Puedo asegurar que en pocos minutos se conseguirán dos correas ajustadas y mucho más fuertes y flexibles que sus equivalentes de cuero o caucho.
...Y si alguien se pregunta si se podría utilizar directamente un trozo de cabo del diámetro adecuado, la respuesta es sí, pero mientras sea exclusivamente de fibras trenzadas, porque muchos cabos, especialmente aquellos utilizados en náutica, tienen la funda exterior trenzada pero el interior está compuesto de fibras lineales, que no van a comprimirse ni expandirse de la misma manera al aplicarle calor, y además, probablemente, un material de estas características carecerá de la necesaria flexibilidad para conseguir una buena tracción sin que esté demasiado tenso, forzando las poleas.
Continuará... Un saludo a todos.
Máquina electrostática de Wimshurst -3-
- La base de madera contrachapada, los soportes de los ejes y los cojinetes de fricción -
La base será de tablero de haya contrachapada, de 30 x 22 cm. con un grosor de 2 cm, más que suficiente para dar consistencia al conjunto y añadir algo de peso a la máquina, ya que es importante que al darle a la manivela para hacer girar los discos, la Wimshurst no se nos mueva ni salte sobre la mesa.
Lo siguiente serán los dos brazos-soportes verticales del mismo tablero pero de sólo 1,2 cm de grosor, con 24 cm. de altura y forma trapezoidal de 6 cm. en la base y 3 en el tope. Estos brazos serán los que sujeten los dos ejes, el inferior de la manivela y las poleas grandes, y el superior de los discos sectorizados con sus poleas pequeñas.
La siguiente imagen muestra estos dos brazos-soporte a los que he añadido un refuerzo en la base para aumentar la estabilidad. Aquí los tengo apuntalados el uno contra el otro y colocados entre dos escuadras mientras se seca el pegamento Araldit, para que se mantenga la verticalidad y no me encuentre luego sorpresas en el momento de montarlos.
Los dos brazos-soporte verticales apuntalados entre escuadras mientras endurece el Araldit que fija los refuerzos de la base
Seguidamente he confeccionado los cojinetes de latón que soportarán el eje inferior, hechos a partir de unos tapones de ferretería que se utilizan en algunos muebles para esconder las cabezas de los tornillos. En las siguientes imágenes se ve el momento de aumentar el diámetro interno de 4 a 6 mm. con una broca y un taladro manual, mientras que el exterior lo he disminuido de 12 a 10 mm. Para esto último lo he montado en el cabezal de un taladro fijo al banco de trabajo y he ido rebajando con una lima plana hasta hasta el punto deseado.
Aumentando de 4 a 6 mm. el agujero central del futuro cojinete, y rebajando el diámetro exterior con una lima y un taladro fijo
En un rato acabo cinco cojinetes, aunque de momento sólo utilizaré tres de ellos en el eje inferior, que es el único que gira. Los dos restantes sería para montarlos en el centro de los discos principales, pero solamente si fueran necesarios por tener demasiado juego respecto al eje.
Cinco cojinetes de latón fabricados a partir de elementos de ferretería
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- Construcción de las poleas y la manivela -
Los siguientes elementos en mi lista de construcción son las poleas de material plástico, las grandes del eje inferior, que han de girar solidarias al eje de la manivela, y las pequeñas del eje superior, que giran locas en su eje pero que estarán unidas por tornillos a los discos principales de la máquina, y por tanto también los obligan a girar.
Las dos poleas grandes las he fabricado a partir de dos ruedas de Nylon de 10 cm de diámetro por 3,5 de anchura, utilizadas normalmente en las carretillas de transporte. Con ciertas dificultades las he montado en el torno y con una herramienta de corte muy plano especialmente hecha para este material he ido retirando el grosor sobrante, especialmente de la banda exterior. Para la acanaladura de la periferia he utilizado otra herramienta con la punta de corte en forma semicircular, de 5 mm. de anchura y 5 mm. de profundidad, creando por tanto una guía suficiente para correas de 4 ó 5 mm de sección, aunque aún no sé de que material la construiré.
Construcción de las poleas grandes a partir de ruedas de carretilla
El resultado no ha sido del todo malo para mi limitada habilidad con el torno, que sólo manejo de vez en cuando. La polea mantiene prácticamente su diámetro externo de 10 cm. pero ha reducido su anchura a 9 mm, dejando una pequeña ala de 2 mm de grosor a cada lado de la acanaladura. Los agujeros del eje de momento no los he tocado pero son de 10 mm, cuando el eje de latón es de 6, y por lo tanto voy a tener que introducirle un casquillo para adaptarlo.
Las dos poleas pequeñas superiores las he torneado a partir de barra de Delrin de 3,5 cm. de diámetro. La canal es la misma que las poleas grandes, y midiendo la relación de diámetros internos me da un valor de 3,6, es decir que para cada vuelta que dé la manivela, los discos superiores darán algo más de tres y media.
Las poleas grandes de nylon casi acabadas, con su anchura reducida a 9 mm. A la derecha las mismas poleas y las dos pequeñas de delrin
Estoy pensando que de momento no pondré cojinetes en las poleas pequeñas (que recordemos son las que hacen girar los discos), sino que me limitaré a engrasar el eje. Por este motivo, el agujero central lo he taladrado directamente en 6 mm, es decir del mismo diámetro que la varilla de latón que utilizaré como eje superior. En caso de que en el futuro note que hay desgaste, siempre puedo añadir un cojinete de fricción o incluso de bolas si fuera necesario.
Bueno... siguiendo con la cosa, he fijado los discos a las poleas superiores con tres pequeños tornillos avellanados. También he acabado los casquillos de las poleas inferiores, que van sujetas al eje de la manivela (aún no construida), mediante dos tornillos cada una.
Las poleas inferiores, con sus casquillos ya incrustados, montadas provisionalmente en su eje
Con la manivela tuve algunos problemas, ya que intenté doblar el eje inferior en forma de doble "L" invertida para conseguir la forma adecuada y que la manivela y eje fueran una sola pieza, pero cuando el ángulo de la varilla de latón superó los 50º, se rompió de forma brusca. Por este motivo construí la manivela separada, con un casquillo de latón que se atornilla al eje principal, y donde soldé la parte de la varilla que se me había roto. Con el torno y barra de PVC hice también el mango de la manivela que gira loca respecto a la varilla, y que es mantenida en su sitio por una pequeña tuerca atornillada a la cabeza de ésta.
La manivela de latón con el mando torneado de PVC
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- Las correas de arrastre -
Las correas de arrastre suelen ser también un problema en este tipo de máquinas, puesto que raramente se encuentra algo ya hecho que por medida, grosor y resistencia pueda servir. La correas de tocadiscos o de antiguos magnetófonos o son muy cortas o excesivamente delgadas, y las correas de máquina de coser son por lo general demasiado gruesas y rígidas para utilizarse en poleas de este tamaño.
En la máquina de mi amigo Juan, por ejemplo, la correa inicial duró apenas seis meses antes de agrietarse y comenzar a patinar, y al no encontrar nada adecuado acabó cortando un trozo de cuero, de forma bastante irregular, que va bien pero después de algún tiempo también amenaza con romperse.
Un compañero de un foro de radio antigua me comunicó que me enviaba un par de metros de junta redonda de caucho de 3 mm, de las utilizadas para fabricar juntas para motores, pero mientras estaba esperando recibir su amable regalo pensé en alguna manera de salir del paso.
Para ello utilicé cordoncillo de nylon blanco del tipo que venden en ferreterías para usos varios, calculé aproximadamente la longitud de las correas y añadí un poco más, entonces entorché tres hilos de esta longitud para conseguir un grosor alrededor de 4 mm.
Las correas las construí entorchando tres hilos de nylon de uso general, consiguiendo un grosor medio de 4 mm.
Después uní los tres hilos con el soldador y en un principio soldé también ambos extremos para cerrar la correa, pero el resultado fue un trozo demasiado rígido que no duró muchas vueltas sin romperse. Por este motivo reduje al máximo la parte rígida de las cabezas y simplemente las uní con bastantes vueltas de hilo de coser, tomando la precaución de anudar cada pasada en cada extremo, me manera que si un hilo se rompe no afectará a los demás.
Las poleas grandes de nylon casi acabadas, con su anchura reducida a 9 mm. A la derecha las mismas poleas y las dos pequeñas de delrin
En un principio intenté además ajustar la longitud de las correas para que una vez montadas no estuvieran ni muy tensas ni demasiado flojas. Pero el punto correcto es muy difícil de conseguir con algo que casi no se estira ante la tensión mecánica. La solución que encontré fue curiosa, un sistema de ajustar la longitud sin tener que cortar ni añadir ningún trozo y que expongo a continuación:
1) Primeramente debemos procurar que la correa tenga una longitud adecuada a la distancia entre las dos poleas y a la suma de sus semidiámetros, teniendo siempre en cuenta que las dos correas no van montadas de la misma forma, ya que al tener que girar los discos en sentido contrario, una tendrá forma de una "0" y la otra de "8". Siendo interesante en ambos casos que sea un poco mayor que la medida necesaria.
2) Las correas se cierran mediante cosido de sus extremos y se montan en las poleas, donde normalmente comprobaremos la holgura y la tendencia que tengan a patinar.
3) Con mucho cuidado calentamos una parte con un mechero, y a los pocos segundos observaremos como las fibras se contraen unos cuantos milímetros, absorbiendo la holgura total de la correa.
4) Cuando la holgura ya no sea observable, se desmonta de una polea y con el mechero se calienta un poco más, dando un pequeño toque de tensión adicional que normalmente nos bastará para que al montarla de nuevo funcione de maravilla.
5) Si nos hemos pasado y la tensión es excesiva, también calentaremos una porción pero con la correa montada, con lo cual este trozo va a estirarse levemente hasta una nueva medida que se mantendrá cuando la zona se enfríe.
En estas operaciones de "calentamiento" debemos tener la precaución de no fundir ni cortar las fibras, ni insistir siempre en el mismo punto, puesto que de forma inevitable la zona más afectada va a perder flexibilidad y por tanto cuando la máquina esté funcionando afectará a la regularidad del giro. Este método empírico puede parecer complejo, pero realmente no lo es. Puedo asegurar que en pocos minutos se conseguirán dos correas ajustadas y mucho más fuertes y flexibles que sus equivalentes de cuero o caucho.
...Y si alguien se pregunta si se podría utilizar directamente un trozo de cabo del diámetro adecuado, la respuesta es sí, pero mientras sea exclusivamente de fibras trenzadas, porque muchos cabos, especialmente aquellos utilizados en náutica, tienen la funda exterior trenzada pero el interior está compuesto de fibras lineales, que no van a comprimirse ni expandirse de la misma manera al aplicarle calor, y además, probablemente, un material de estas características carecerá de la necesaria flexibilidad para conseguir una buena tracción sin que esté demasiado tenso, forzando las poleas.
Continuará... Un saludo a todos.