La verdad es que, si no me equivoco, en este aparato, una de las bobinas, la de abajo, debe tener un agujero de mayor diámetro para poder entrar en el eje, igualmente de mayor calibre que el normal, ya que a su través tendría que pasar el eje superior, éste sí, ya con el diámetro normalizado de 9 mm para bobinas convencionales; por lo que es comprensible que se trate de una bobina de concepción especial, no intercambiable con las normalizadas y por supuesto no apta para otros aparatos, a no ser que se use un adaptador de diámetro del eje, del estilo a los de los platos giradiscos o a aquellos casquillos plásticos que se usaban para adaptar el diámetro de las bobinas de cine Super-8 en las máquinas de eje de 8 normal (que dicho sea de paso, este último es igual que el de magnetófono).
El manejo ha de ser bastante incómodo, ya que si hay que sacar la cinta a medias, hay que empezar por quitar la bobina superior, lo que evidentemente supone un poco de coñazo, especialmente si se te ocurre usar el aparato para grabaciones medianamente serias, como programas de radio o similares en las que haya necesidad de montar "por cirugía", o sea, con corte y empalme de toda la vida.
Y además, con tres motores y un peso de 39 libras, unos 18 kilos; vamos mas que el Ingra AM60, e incluso que un Revox A77.
El detalle de esa semitorsión que hace la cinta para ascender a la altura de la guía de salida y entrar en la bobina recuperadora, me parece un punto delicado de la realización práctica, pues sin duda somete a la cinta a un esfuerzo mecánico adicional, especialmente peligrosillo si se trata de cinta con base de acetato de celulosa, muy común en los años 50 y 60, propensa al desgarro, quebradiza y además higroscópica como la madre que la parió, por lo que además tenía tendencia a alabearse con una rara y asombrosa facilidad, incluso en los magnetófonos normales, con recorrido en e mismo plano.
Lo que si se ve es que se trata de un aparato realmente robusto, bien diseñado y bien montado, aunque mejor hubieran hecho si, dejándose de extravagancias, hubieran construído un magnetófono tradicional, mas práctico y manejable. Además, el que solo funcione a 4,75 y 9,5 cm/seg (1 7/8 y 3 3/4), le quita algo de gracia, pues con esta robustez y si encima fuera a 19 cm/seg (7½), ya si que hubiera sido mas práctico.
En fin, como curiosidad, desde luego que es una pieza de museo digna de aparecer en cualquier colección, además todo él de válvulas, con la EM71 como indicadora de modulación.
Ya nos comentarás si este aparato es tuyo o has sacado las fotos y la información de algún sitio. Y por supuesto, muchísimas gracias por compartir esta valiosa información.
73 de Germanio.

